sábado, 26 de agosto de 2023

HOY

Después de leer detenidamente las pocas entradas que en aquél tiempo publiqué, veo que en esencia no ha cambiado mi forma de ver las cosas. Claro que algunos detalles en las visiones han cambiado, pero en esencia es lo mismo, y es que tampoco hay mucho que haga que algo pueda cambiar, pero ha pasado mucho tiempo desde entonces.

Hoy tengo todo lo que durante la mayoría de mi vida soñé, por lo menos desde que tuve la suficiente consciencia para saber qué era lo que quería. Pero lamentablemente coincide con que mi fin último en este plano se ha visto alterado, y es que hoy no puedo ir a dormir sin reclamarme algo muy específico, hoy no tengo esa paz que llevaba teniendo muchos años y que, cuando sí existía, no tenía todo lo que siempre había soñado. Qué irónico.

Hoy trabajo para volver a tener esa paz, pero me encuentro en una disyuntiva muy fuerte porque recuperar esa paz implica tener que sacar de mi ser a la única persona que, sacando a mi madre de la ecuación, realmente he amado en mi vida.

Yo no sabía que podía amar a alguien de la manera en la que la amé a ella, y que aún la amo. Yo estaba seguro de que jamás me iba a nacer ni un ápice de ganas de querer hacer aquello que la mayoría de las personas hacen cuando se enamoran, casarse y formar una familia con la persona que amas. 

Lo tenía todo planeado ya, y recuerdo que mientras lo hacía sonreía y no podía creer que me estuviera pasando algo así, nunca tuve ganas de ello con nadie antes, pero en ese momento era lo que más quería hacer. Y sin darme cuenta muy seguramente mientras planeaba cómo iba a proponerle matrimonio, en dónde, qué palabras diría, el entorno, todo, seguramente ella estaba desconfiando de mí, sobre todo porque estos planes los hice pocos días antes de que me dejara. Qué irónico.

A mí en general me cuesta mucho hablar de cosas a futuro porque la vida cambia de un segundo a otro, o incluso se acaba de la misma manera, y eso es algo que me consta y que he sentido. Ella me pedía muy seguido que le prometiera que iba a estar con ella para siempre y yo no le respondía un vacío "sí, te lo prometo", como sí lo llegué a hacer con otras personas, simplemente porque a ella no quería mentirle, para mí prometer algo así es falso, porque es algo que es mucho más probable que no puedas cumplir, y la gente lo sabe.

Yo prefería prometerle otra cosa, le decía "yo no puedo prometerte que estaré contigo toda la vida porque no lo sé, no puedo prometer algo que realmente no depende del todo de mí, pero lo que sí puedo prometerte es que día con día trabajaré incansablemente para que estemos juntos toda la vida", la diferencia es muy sutil pero también muy profunda, la primera es una promesa vacía y la segunda es una promesa completa.

Pero no me supe explicar.

Hoy estoy roto, vacío, la vida me quitó lo único que le había dado un verdadero sentido a la mía, un sentido que nunca había tenido y que honestamente jamás pensé que tendría. Tal vez eso sea lo único bueno de esto, el darme cuenta de que puedo amar como no sabía que podía y que sí puede haber personas que me motiven a hacer cosas que jamás pensé que haría. "Las cosas pasan por algo", dice ella, yo odio esa frase pero si es cierta tal vez haya sido por lo que ya mencioné, no lo sé.

Hoy me reclamo el no haber sido más práctico, el no haber respondido lo que ella quería escuchar, me reclamo el no haber sido más emocional con ella, me reclamo el haber seguido siempre mis principios lógicos y no haberme dejado guiar por el corazón más veces.

Aún así, sigo pensando que esto se pudo haber arreglado, que había mucho más que hacer, pudimos haber hecho mucho más para resolver los problemas que nos llevaron a esto, sobre todo si nos amábamos como decíamos, para que no se quedara en palabras vacías.

Todo fue un grandísimo malentendido, y eso es lo que más me duele, que todo terminó por un malentendido, por cosas que se interpretaron mal, y que tenían solución. Jamás pasó nada de lo que ella pensaba que pasaba, todo tenía una explicación y todo pudo haberse resuelto, era ella nada más, solo ella, mi vida giraba en torno a ella, me iba a dormir pensando en ella y despertaba pensando en ella, me iba a trabajar pensando en ella y volvía a casa pensando en ella, todo lo hacía por ella y con ella, y yo trataba de demostrárselo siempre, ¿cómo pudo pensar que no era así? ¿Cómo pudo olvidar todo eso cuando veía las cosas que se malinterpretaron? ¿Cómo podía pensar que yo le ocultaba algo? ¿Cómo pudo pensar que yo le mentiría o que yo la lastimaría a propósito? Esto tenía otra solución. Y no era tirar todo por la borda.

El que ella perdiera la confianza por malos entendidos, malas interpretaciones y que yo no haya actuado como debí haber actuado en determinados momentos, me mataba,  y a cada momento ella dudaba de mí, no importaba lo que yo hiciera, pero yo seguía ahí porque pensaba en lo bonito que siempre fue más y hubiera estado ahí siempre tratando de ayudar, propuse mil soluciones, hubiera hecho todo por ella, ¿por qué ella por mí no? ¿Por qué prefirió tirarlo todo cuando es algo que pudimos haber solucionado juntos como tantas veces se prometió? Palabras vacías.

¿Para qué vino a revolverme todo si se iba a ir así? 

Hoy estoy roto.

martes, 22 de agosto de 2023

CASI TRES AÑOS DESPUÉS (CATORCE EN REALIDAD)

Ya se me había olvidado mi intento de escribir en un blog y veo que lo quise retomar 3 años después (cosa que nunca hice pues me encuentro con esta entrada inconclusa, qué digo inconclusa más bien sin siquiera empezar) pero es como si me hubiera estado esperando hasta este preciso momento. 

Desde mi última entrada en 2009 ha pasado toda una vida, muy buena debo decir, aunque muchos pensarían que es una vida aburrida y sin color, nada más alejado de la realidad, por lo menos para mí, y eso sí no ha cambiado desde aquel lejano 2009, sinceramente no me representa mucha emoción (negativa o positiva) si alguien opinara así de mi vida. 

Creo que en aquel entonces encontré, al menos por un muy breve tiempo, un interés genuino en escribir por aquí. Ya no recuerdo bien si me ayudaba con las emociones de aquéllos momentos pero seguramente sí, y hoy creo que puede ayudarme también. 

Leer las pocas publicaciones que en ese entonces realicé me generan, ahí sí, muchas emociones. 

Vamos a ver cuánto dura esto.